lunes, 23 de enero de 2017

¿Viva? + Tag 50 cosas sobre mí.


Vale, ya sé que cuando era 2015 dije que una de mis metas sería publicar más aquí, pero la vida corre muy rápido y antes de darme cuenta que no había publicado, ya era diciembre del 2016. Pero a pesar de eso ¡Me siento orgullosísima de mí! Cumplí todas mis metas, en específico la de ser más saludable y hacer ejercicio, pero ya les contaré de eso en una próxima entrada, porque es para largo y quiero explicar bien. Por hoy sólo me dedicaré a hacer el tag de la 50 cosas sobre mí (nótese mi aburrimiento), y como sé que sólo las personas curiosas que quieren saber cosas de mí llegarán a este blog, pensé que sería buena idea. Así que empezamos.

1.- Me llamo Rhaien, no es ningún sobrenombre.
2.- Hace unos años descubrí que mi nombre es una farsa y que en realidad el real se escribe sólo "Rayen", no "Rhaien".
3.- Cuando era pequeña tenía un amigo imaginario, y cuando un día dejé de jugar con él, y me preguntaron dónde se había ido mi amigo, apunté el estómago de mi hermana. A la semana supo que estaba embarazada.
4.- Tuve sobrepeso toda mi vida, hasta que el año antes pasado me dio con querer ser delgada. Empecé en talla 46 y hoy soy talla 36.
5.- En mi adolescencia fui fan del kpop, incluso bailé en varios grupos, pero sólo llegué a un escenario bailando como Solji de EXID.
6.- Entré a los 17 años a la universidad a estudiar Psicología, pero no me gustó y al mes me salí.
7.- A la semana de haberme salido de la universidad, mi casa se quemó en el Gran Incendio de Valparaíso del año 2014.
8.- Actualmente voy en tercer año de Cine, y esta carrera sí me gusta.
9.- No como especies marinas, y sólo logro pasarlas a través del sushi.
10.- Soy muy piscis, MUY PISCIS, y cambiante. Puedo estar feliz y si una pequeña cosita me molesta, me vuelvo la peor en menos de una hora.
11.- Amo el café, pero intento beberlo descafeinado o no beberlo, porque incrementa los niveles de azúcar en la sangre y a largo plazo hace mal.
12.- Como reemplazo al café, empecé a beber té verde, y ahora soy adicta. Tengo de todos los sabores y variedades que pueden haber.
13.- Me encanta el maquillaje, la moda, vestirme bien y arreglarme.
14.- Y por ser así, en mi carrera me siento como Elle Woods.
15.- Algo que odio, pero que odio con toda mi alma, es la gente hipócrita.
16.- A los diecisiete años tuve novia.
17.- Si bien me gustan mucho los hombres, no me molesta estar con una mujer. La verdad es que el sexo me da igual, si me gusta la persona, lo que tiene entre las piernas pasa a estar en segundo plano.
18.- Nunca he presentado una pareja a mi familia, y nunca lo haré.
19.- Soy muy quisquillosa a la hora que alguien intenta conquistarme, si se equivoca en una cosa muy pequeña o si me disgusta algo, lo mandaré a volar antes de que se de cuenta.
20,- Sólo he sentido mariposas en el estómago con una sola persona, y hasta el día de hoy pienso que se las comió o algo, porque de verdad que no volví a sentirme así.
21.- Y no, nunca me he enamorado.
22.- Amo los libros, amo leer y borrarme un rato de la vida.
23.- También amo escribir, incluso una de las cosas que quiero hacer antes de morir es escribir un libro.
24.- Cuando iba en el colegio gané un concurso de poesía de un colegio muuuy prestigioso.
25.- Y cuando me gradué de la media/secundaria, gané el premio a la feminidad.
26.- Creo en las otras vidas, y en que todo pasa por una razón.
27.- Estuve toda mi vida en un colegio católico, por ende recé todos los días, trece años de mi vida.
28.- A pesar de eso, no me considero católica.
29.- Mi comida favorita es la italiana.
30.- Soy muy celosa.
31.- Originalmente quería estudiar fotografía, pero no me arrepiento de nada porque amo mi carrera.
32.- No me gusta que las personas descuiden sus manos.
33.- Por eso mismo siempre tengo las uñas bien pintadas.
34.- Soy muy intuitiva, y en realidad mi intuición nunca falla.
35.- Si pudiera viajaría por el mundo sólo tomando fotografías.
36.- Soy súper independiente y por eso mismo me cuesta demasiado concretar relaciones de pareja.
37.- Canto algo afinada.
38.- El hombre que me cante se volverá mi esposo.
39.- Lo último es broma, ni loca me casaría.
40.- Mis amigos dicen que soy muy expresiva y que se me notan demasiado mis emociones.
41.- Por el contrario, mi familia piensa que soy muy para adentro. Wtf.
42.- Mi mejor amiga es con la única persona con la que soy dependiente.
43.- Una vez hicimos un cuaderno como el de chicas pesadas y lo encontró la paradocente del colegio. Gracias al cielo nos lo devolvió y nos dijo que no lo volviéramos a hacer.
44.- Mi profesora de educación física me dejó traumatizada y sólo puede volver a hacer ejercicio el año pasado.
45.- Me gusta sonreír a las personas que no conozco y que estas me sonrían de vuelta.
46.- Guardo muchísimos secretos que nadie podría imaginar.
47.- Tengo una conexión muy fuerte con todo lo que se refiera a música.
48.- Este año me tatuaré.
49.- Mi propósito de vida es conocer todos los lugares del mundo que me sean posible.
50.- Y amar,
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sábado, 20 de febrero de 2016

[Reseña] "Will Grayson, Will Grayson" John Green



Hey ¡Hola! Espero que estén pasando un buen tiempo. Yo estoy aprovechando mis últimas semanas de vacaciones antes de volver a la universidad, así que mi tiempo y mi relajo se ha vuelto leer. Hoy les quiero hablar del último libro que leí, que es "Will Grayson, Will Grayson" escrito por John Green y David Levithan. El libro con el que yo cuento consta de 334 hojas y con 20 capítulos de historia, y es de la editorial Nube de tinta.



La historia trata sobre Will Grayson{1} y Will Grayson{2}. Will Grayson{1} tiene dos reglas; no implicarse en nada, y mantener la boca cerrada, sin embargo, su mejor amigo Tiny Cooper, el chico más gay de la escuela, está decidido en cambiar eso, y además en hacer famoso su propio musical llamado Tiny Dancer, que trata sobre su vida. Will Grayson{2}, un chico melancólico y depresivo, tiene su única motivación que es su amor virtual Isaac, que ni siquiera conoce. La vida de estos dos Will Grayson da un vuelco cuando se cruzan, y este pequeño hecho causa una serie de cambios y aprendizajes en la vida de ambos, donde el protagonismo de Tiny Cooper no quedará al margen. 


Partiré diciendo, que la estructura del libro me llamó muchísimo la atención, porque en cada capítulo habla un Will Grayson diferente. El Will Grayson{1} (por lo que averigüe), es el Will Grayson escrito por John Green (todos los capítulos impares), y el Will Grayson{2} está escrito por David Levithan (todos los capítulos impares). Esta último Will Grayson{2}, tiene una forma muy particular en expresarse, porque todos sus capítulos no usa mayúsculas, y cada vez que un personaje habla, lo menciona como "mi mamá:", casi como demostrando su personalidad negativa y depresiva de esta forma. A pesar de que el libro no está escrito por el mismo autor, los capítulos encajan a la perfección, y tiene una sintonía que se hace súper grato al leer.



Debo reconocer que nunca había leído algo de Levithan, por ende no tenía ningún conocimiento sobre su forma narrativa, compré el libro porque me considero fan de la forma de escribir de John Green, y fue así cómo terminé descubriendo a otro escritor nuevo. Tengo que confesar que me esperaba una historia como la de los otros libros de Green, pero me sorprendí bastante cuando empecé a leer, porque el libro era algo completamente diferente a lo que me esperaba. Me reí un montón con muchísimas partes, y los personajes me encantaron, especialmente Tiny, que para mí es el verdadero protagonista, porque se roba la atención en cada parte del libro. A mí me gustó bastante, porque se me hizo un trama súper ligera de leer, a pesar de que no era lo que esperaba, pero no puedo negar que este libro tiene unnoséqué que me enganchó de inmediato. Si quieres leer este libro, y esperas algo sobre novela romántica, o quieres algo como los libros de John Green, quizás este no sea una buena opción. En cambio si quieres algo nuevo, ligero, y divertido, está más que recomendado.


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miércoles, 10 de febrero de 2016

[Reseña] "Perdona si te llamo amor" (libro).


Creo no haber mencionado lo mucho que me gusta leer, es por eso que empezaré a hacer reseñas sobre los libros que voy leyendo, y así dejarles mi opinión y qué me sucedió con ellos.

Así que partamos. El año pasado, por ahí por octubre, compré un libro que me recomendó una persona que le gusta mucho leer: "Perdona si te llamo amor". Seguramente se preguntarán porqué demoré tanto en leerlo, y la respuesta es: la universidad, pero no me rendí, y finalmente hace unos días lo terminé.


"Perdona si te llamo amor" es un libro de amor, del escritor Federico Moccia, que cuenta la historia llena de sentimientos que van creando Niki y Alex, y que demuestra que la edad es lo que menos importa a la hora de enamorarse.


El libro que tengo yo, es una versión de bolsillo y posee 680 páginas. Me costó $10.990 en la librería Ateneo aquí en Valparaíso.


La tapa del libro es blanda, así que es súper fácil que se doble, yo lo cuidé como hueso santo todo este tiempo que lo leí, y aún así se me anduvo doblando la puntita inferior. Las hojas son de buena calidad, pero lo malo es que la letra es chiquita, así que para las personas que tenemos un pequeño problema a la vista, no es recomendable comprar esta versión.



 La trama del libro no me llamaba mucho la atención, pero confié en la persona que me lo había recomendado y empecé a leer. Tengo que decir que me pareció algo lento el principio, pero no sé si es percepción mía porque lo leía sólo los fines de semana, o porque de verdad la trama iba lenta. No les mentiré, pero me costó mucho engancharme, y llegué a un punto en que pensé seriamente dejar de leerlo y empezar con otro de mis libros, porque nada me mantenía demasiado "pillada", por así decirlo. Además se me hacía un poco molesto el hecho de que a veces hubiese un pequeño juego con los narradores, pero eso ya es gusto de cada uno. Me gustaron mucho los protagonistas del libro, pero debo admitir que sentí que habían demasiados personajes secundarios y que eso a ratos se me hacía confuso. El libro tiene trozos de profundidad máxima, pero sentí que había momentos súper claves que no la tenían, y que me hacían sentir la ficción, como si fuese ficción, y no como si de verdad me hubiese sumergido en el mundo del libro. Me demoré meses en leerlo, e incluso en lo que llevo de vacaciones sentía que ya debía dejarlo porque no había caso que me gustara, pero justo cuando ya estaba a punto de terminarlo ¡Pum! aparecieron sucesos que me mantuvieron pegada a cada página  y que me tuvieron con los sentimientos a flor de piel, y sólo recién ahí me gustó lo que leía. Sentí muchísimas cosas en los últimos capítulos, y eso arregló un poco mi opinión del libro. Si eres de las personas que le gustan las historias de amor que van de a poco, es probable que te guste este tipo de lectura, así que te invito a leerlo, porque no te vas a arrepentir, después de todo, a mi me dejó una enseñanza super bonita.



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viernes, 29 de enero de 2016

Profesión que te haga feliz

Recuerdo que desde que era muy chica, mis papás me decían que cuando fuese mayor podría estudiar lo que quisiese. En realidad, creo que todos hemos recibido las mismas palabras de nuestros padres cuando somos niños pequeños, pero cuando crecemos, el discurso se va deformando de a poco. Desde que tengo uso de razón recuerdo haber querido ser artista; primero quería ser pintora, luego diseñadora de modas, luego de decoradora, y así millones de profesiones que me llamaban la atención antes de llegar a la adolescencia. Cuando ya tenía cerca de catorce y quince años, mis papás fueron cambiando el discurso sobre qué debería estudiar, porque yo quería ser diseñadora de modas. El argumento más consistente era que en Chile no había campo para estudiar algo así, así que mis ganas de ser diseñadora se terminaron por esfumar, y de esta forma empezó un recorrido largo por elegir una carrera que realmente me gustase, y que no fuese diseño de modas.


La primera que llamó mi atención fue Nutrición, y ahora que lo pienso bien, no sé qué estaba pasando por mi cabeza cuando tomé en cuenta esa carrera, porque siempre he sufrido de problemas con mi peso, y además siempre he odiado biología. Gracias al cielo me di cuenta que no me gustaba cuando tenía quince años. Luego pasé a Prevención de riesgos, me pregunto de nuevo porqué tuve en consideración esta otra carrera cuando ¡Odio las matemáticas! Seguramente fue porque la carrera era corta y el sueldo estimado era bueno. Nuevamente agradezco haber recapacitado antes de llegar a finales del colegio. Me pasó lo mismo con Enfermería, Biología marina, Derecho, Trabajo social, y también por muchas ingenierías que no tenía idea sobre qué iban. 

Cuando ya estaba desesperanzada y media triste por no poder elegir, llegó una charla maravillosa a mi colegio sobre qué carrera elegir para entrar a la universidad, y fue ahí donde empecé a preguntarme para qué era buena. Recuerdo que en esa época me dedicaba a oír los problemas de mis amigas y a aconsejarlas o hacerlas sentir bien dependiendo de la ocasión, y siempre todas, absolutamente todas quedaban agradecidas por mi ayuda, incluso yo misma podía notar el cambio de actitud de su parte para que las cosas sucedieran mejor, así que tenía claro que era buena escuchando a los demás. De esta forma llegué a la carrera de Psicología cuando tenía dieciséis años. Desde ese momento todo parecía tomar un rumbo estupendo, o eso creía; mis papás aceptaban la carrera, a pesar de decirme constantemente que habían muchos psicólogos en la faz de la tierra; habían muchas universidades tanto estatales como privadas donde podía elegir estudiar, y finalmente la malla de la carrera me gustaba mucho, a pesar de que odiaba la biología. 

Pero no todo podía ser color de rosas. Cuando estaba en mi último año de colegio descubrí algo que me gustaba mucho: la fotografía. Recuerdo que empecé a tomar fotos cada vez que podía, y me sorprendía lo bien que se podía retratar un momento con un solo clic y que ese momento quedase congelado en el tiempo por siempre. Ese mismo año pedí mi cámara como regalo de graduación, y mis papás me la dieron sin oponerse en lo absoluto, pero en ese entonces ya tenía dudas sobre si estudiar psicología era lo que yo realmente quería. 

Recuerdo bien el día en que me matriculé en la universidad. Fui a una feria de universidades y vi varias opciones antes de elegir; pregunté sobre los beneficios, a pesar de que ya estaba más o menos orientada en cuál quería quedar. Pero sucedió algo que no me esperé. En uno de los puestos de universidades, estaba el Instituto ARCOS, y cuando lo vi me quedé varios minutos mirando la parte donde tenían las cámaras. Mi mamá se fijó en qué miraba y me dijo "Matricúlate ahí", yo media aturdida me negué rotundamente de forma automática, pero a los segundos ya estaba arrepentida de mi decisión. 

Me terminé por matricular en una universidad privada que me cubría el resto del dinero que el crédito por aval del estado no me cubría, en pocas palabras estaba estudiando 'casi gratis'. Mis papás estaban felices, porque no tendrían que pagar absolutamente nada, y toda mi familia parecía orgullosa de que hubiese tomado la decisión. Pero el bichito artístico seguía picándome fuerte en la razón, por más que intentase ignorarlo.

Y fue así como llegó marzo; mi primer mes en la universidad. Cuando llegué a mi primer día me costó un montón conocer a alguien con quién hablar (soy completamente asocial cuando estoy sola), sin embargo, dos chicas se me acercaron y la conversación fluyó sola. Los estudiantes de psicología éramos cerca de 120. ¿Pueden creerlo? 120 alumnos de psicología, cerca de tres secciones (cursos). Bien, siguiendo con el asunto de la carrera universitaria, mentiría si dijese que el primer día me sentí super cómoda, y mentiría aún más si dijese que sentía que ese era mi lugar. Extrañamente sentí rechazo a la universidad, como si mi intuición me dijera a gritos que en realidad no quería estudiar psicología, pero creí que quizás era sólo un miedo de estar sola. Me equivoqué completamente. A medida que pasaba el mes, odiaba cada asignatura que tenía; las encontraba tontas, no entendía absolutamente nada de las 67348324928349023049 páginas que había que leer los fines de semana, y además me irritaba con facilidad al oír que todos mis compañeros decían constantemente "Nunca había sido tan fácil estudiar". Y no sólo eso, sino que desde que empecé a irritarme con la universidad, dejé de escuchar a las demás personas, y la idea de oír todo el resto de mi vida los problemas de los demás, me causó un rechazo que nadie que no ha estado en mis zapatos, sería capaz de entender.

Fue la primera vez en mi vida que sentí que me apagué, que sentía que nada podría ser peor que estudiar eso, y me odiaba todos los días por no haber estudiado fotografía como mi alma me lo pedía. Y me decidí finalmente a tomar la decisión de salirme de la carrera, cuando llevaba recién un mes. Siempre he sido muy independiente en cuanto a mis decisiones, y mis papás han respetado eso, así que cuando me salí de la universidad, por más que ellos no quisiesen y estuviesen en contra, no dijeron absolutamente nada. Y ¿les soy sincera? Ha sido la mejor decisión que he tomado en mi corta vida.

Si bien, no entré a estudiar fotografía como tanto añoraba, entré a estudiar Cine, luego de darle muchas vueltas a las cosas que amo hacer (amo escribir, tomar fotografías, leer, mostrar puntos de vista, etc), me decidí finalmente, porque reunía todas esas cosas que adoro hacer con mi alma. Y no me arrepiento en lo absoluto de haber elegido mi carrera, porque la amo con todo mi ser, y me ha ensañado un montón de cosas que no hubiese aprendido estudiando psicología.

Así que gente, les dejaré un par de tips sobre cómo escoger una carrera universitaria que los haga felices.

1.- No elijas una carrera porque los demás dicen que eres bueno para esa carrera: No porque dibujes bien, significa que dibujar te hace feliz, no porque seas bueno en matemáticas, significa que debes estudiar ingeniería, no porque todos digan que eres bueno con la biología, significa que debas ser biólogo, y así un montón de carreras más. NO, NO, NO. La carrera la deben elegir porque saben que eso que harán los llena completamente. Hagan los que ustedes sientan que los hace feliz, y no lo que los demás digan que ustedes hacen bien.

2.- Si no sabes qué estudiar, indaga en tus gustos; ahí está la respuesta. Aunque ustedes no lo crean, elegir una carrera universitaria es más fácil de lo que suponen, y sí, sonará algo cliché, pero de verdad tienen que ver en su interior. Si te gusta bailar, estudia danza; si amas el mar, estudia biología marina; si te gusta leer y escribir; estudia literatura. Sólo debes buscar lo que más te guste y más te haga sentir feliz.

3.- No le tengas miedo a las estadísticas. Y con esto me refiero a las estadísticas de empleo y ganancias. Sé que hay muchísimas personas en el mundo que sacrifican lo que aman por estudiar una carrera que a largo plazo les dará mucho dinero, pero son estas mismas personas las que no andan felices cuando se trata de trabajo. Soy de la firme creencia de que cuando haces algo con el corazón y con todas tus ganas, las oportunidades aparecen solas, y así la calidad de vida. Es por eso que si deseas estudiar algo que no tiene mucha empleabilidad ¡No tengas miedo! Si haces lo que amas, las oportunidades de ser alguien grande aparecerán sin darte cuenta, porque estarás hecho para hacer eso, y todos lo notarán. Así que sin miedo, y a trabajar con todo el corazón.

4.- Se firme. Sé lo difícil que es no sentirte apoyada por tu propia familia en cuanto a la elección de tu carrera, y sé que cuesta mucho en esos momentos seguir nuestro corazón, cuando las personas que más amamos no nos apoyan, pero querámoslo o no, esas personas no son nosotros, y no viven nuestras vidas. Eres tú el que tiene que ser feliz, tú el que te conoce más que nadie, y, aquí remarco, SÓLO TÚ PUEDES ELEGIR TU CAMINO. Así que si no tienes el apoyo que deseas, te armas de valor, y tú mismo te haces tu propio apoyo, porque eres tú el que tiene que ser feliz, no tu familia. Tu vida, tus decisiones, tu felicidad, así que se firme en cuanto lo que quieres, y créeme, que cuando llegues alto, y todas esas personas te vean feliz por tu decisión, se arrepentirán de no haber confiado en ti.

5.- No sólo existen las carreras universitarias. Hay millones de profesiones que no tiene carrera universitaria, y no por eso son menos valiosas y menos importantes. Maquillista, cajera bancaria, policía, vendedor, secretaria, etc. Así que no te estreses si no encuentras lo que te gusta en una universidad, hay muchos lugares donde sí pueden impartir lo que tú andas buscando.

6.- Que no te importen las críticas y malos comentarios sobre lo que quieres estudiar. Y este es un tema muy recurrente entre las personas que eligen y eligieron una carrera o profesión que no es convencional. Hagas lo que hagas, siempre recibirás críticas por lo que sea que elijas; si eliges derecho, te dirán que eres el abogado del diablo por defender a gente culpable, si estudias ingeniería, seguramente te digan que eres un flojo, porque las personas hacen el trabajo por ti; si estudias artes, te dirán que te morirás de hambre, y así con todas las carreras del mundo. A lo que voy es que hay personas que constantemente estarán criticándote, y no por eso significa que tendrás que hacer lo que ellos te dicen. Que las críticas te importen una mierda, y haz lo que te gusta sin miedo a un qué dirán... aunque está demás decirlo, porque cuando se hace lo que se ama, créeme que ni siquiera te darás el tiempo de escuchar críticas inservibles.

7.- Si ya estás en una carrera universitaria, y no te gusta para nada, ni siquiera te gusta el futuro trabajo que tendrás ¡No desperdicies más tiempo! Vete de ese lugar y elige uno que te haga feliz. Hace un tiempo leí un artículo que decía que a los 17-18 años, no se tiene percepción segura sobre lo que realmente te hará feliz a largo plazo, y que a esa edad, sólo se tienen pequeños indicios de gustos que podrían aportar a esta felicidad. Así que es más que común que una gran parte de los jóvenes se arrepienta de estar estudiando su primera carrera universitaria. A mí me pasó, a mi hermano, a mi hermana, a mis tíos, a mis tías, y a un millón de personas más. Así que no tengas miedo de salirte de esa carrera que no te gusta, y donde no te visualizas feliz en el futuro. Todos cometemos errores, somos humanos, y esos errores siempre nos hacen madurar y dar cuenta de quién somos y orientarnos hacia donde vamos.

8.- La edad no es impedimento para empezar a estudiar lo que te gusta. Hay muchas personas que no se salen de la carrera que estudian para seguir sus sueños, sólo porque sienten que son muy mayores y que ya pasó el tren de elección de carreras, pero en realidad, lo único que hacen al hacer esto, es desperdiciar más tiempo. La vida es demasiado corta, sí, es por eso mismo que si te das cuenta que no estás haciendo lo que te hace feliz, empieza a hacerlo, porque uno nunca sabe lo que puede pasar al otro día, y dudo que alguien quiera llegar al término de sus días, pensando que no hizo lo que realmente le gustaba.

9.- Y mi último consejo. Haz lo que te haga feliz. Y quizás lo dije en todos los puntos anteriores, pero no está demás repetirlo. Gente, hagan lo que los llena y lo que los hace feliz. No tengan miedo a vivir la felicidad por temor a esta sociedad que se ha criado pensando que la felicidad significa dinero y bienes materiales. ¡Vivan la felicidad! Que la vida se nos puede escapar en un segundo.

Espero de verdad que mi experiencia y mis consejos les ayude en algo, hice esta entrada con todo el corazón, y me siento feliz de poder compartir todo esto para orientar a alguien que quizás se encuentra un poco perdido.

Besos. 
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miércoles, 6 de enero de 2016

Propósitos 2016

Comienza un nuevo año y pareciera que mis energías están todas sincronizadas para poder proponerme cosas y lograrlas en esta nueva oportunidad. Es por eso que decidí compartir mis propósitos para el 2016. 


Escribir más: Siempre me ha gustado escribir todo, desde mis pensamientos, hasta escribir historias con mundos de fantasías, es más, una de las cosas que quiero hacer este 2016 es continuar con la escritura de mi libro, y además empezar a escribir más aquí. Escribir me ha ayudado mucho para poder reflexionar y expresarme con mayor libertad, es por eso que quiero explotar esta capacidad que tanto me gusta, hasta el máximo, e incluso ayudar a personas de esta forma. 

Comer Saludable: Algo que me ha costado desde que empecé la adolescencia, es comer sano, porque la mayoría de comida que hay en mi casa es comida rápida, sin embargo, desde diciembre que estoy con la motivación de comer sano y beber mis dos litros y medio de agua, teniendo en cuenta que ya ni paso en mi casa por temas de la universidad, y que soy yo quién elige qué comer.

Sonreír más: Una cosa que siempre les digo a las personas que son muy cercanas a mí, es que sonrían; cuando estén tristes, cuando estén felices, cuando vaya todo bien, o cuando vaya todo mal, porque siempre que uno sonríe, llega una sonrisa de vuelta que puede ayudarte a sentir mejor, en el caso de que no lo estés, o al contrario, puedes sonreír a alguien que estaba teniendo un mal día, y que gracias a tu gesto, empiece a sentirse mejor. Es por eso que me propondré que este año voy a sonreír más, todo lo que pueda.

Estudiar más (y con tiempo): Tengo la mala costumbre de dejar todo a última hora, y de desconcentrarme demasiado, y necesito, NECESITO, empezar a estudiar con más tiempo y con más dedicación, aunque sea intentarlo, pero debo hacerlo, porque no quiero estar sufriendo como lo estoy haciendo mi primer año de universidad. 

Tomar fotografías: Amo la fotografía, y antes de que mis papás me regalaran la cámara, siempre me imaginaba tomando fotografías de todo, y sí, cada vez que puedo tomo fotografías, pero este último año y en parte por culpa de la universidad, dejé de hacerlo tan seguido, además mi seguridad sobre mis fotografías se empezó a ir a la mierda al ver los trabajos de mis compañeros en mi clase de fotografía. Así que este año, sacaré muchísimas fotos sobre cosas que me llamen la atención, y lo haré por mí, según mi gusto, y sin compararme con nadie más. 

Ser amable: Tal como dije en mi meta de sonreír más, creo que cuando una persona es amable con otra, contagia la amabilidad, y así sucesivamente, como si fuese una cadena de amabilidad que hace sentir a un montón de personas. Es por esto que me propuse ser más amable este año, y tener cuidado con mi forma de responder a ciertas cosas, porque soy media pesadita cuando ando de mal humor, así que intentaré pensar dos veces en esos momentos. 

Hacer ejercicio:  Nunca en mi vida pensé poner esto como propósito de año nuevo, pero creo que ya es necesario, porque siento que mi resistencia física se fue a la mierda, y si hubiese un apocalipsis zombie, seguramente sería la primera en morir. Además he oído que hacer ejercicio hace que la persona se sienta más feliz, así que ¿por qué no? 

Amar más: Y mi última meta, y creo que la más importante. Últimamente me siento desencantada con la vida por muchas razones, y siento que dejé de hacer las cosas con cariño, además que mi autoestima está más abajo que cuando era adolescente, y necesito aprender a amarme más, así como amar más cada cosa que haga, y lo necesito con urgencia. Creo que no hay nada más bonito que amar, lo que sea, pero amar, un sentimiento gigante que te apasiona y que te hace sentir que puedes llevarte el mundo encima. Necesito sentirme así, por lo que creo que esta es mi meta más importante. 

¿Y ustedes? ¿Cuáles son sus propósitos de este nuevo año que empieza? 

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martes, 8 de diciembre de 2015

#20 Songs tag

Siempre vi a Youtubers hacer el tag de las veinte canciones, pero nunca se me ocurrió que podría hacerlo en mi blog (como se lo vi a alguien hoy) así que pensé que sería divertido hacerlo ¡Empecemos!

1.- Canción favorita: Girl Got A Gun - Tokio Hotel. 

Me costó un montón elegir una canción favorita, hasta que por fin me decidí por Girl got a gun de Tokio Hotel. La conocí el año pasado cuando recién salió, y si bien no era para nada el tipo de música que solía escuchar, hubo algo que me llamó la atención, sin embargo me aburrí demasiado pronto de ella. Eso... hasta este año, que me picó el bichito de Tokio Hotel, y volví a oírla 'con más detalle', y pues, la amo. La escucho todos los días en mi camino a la universidad. Amo todo lo de ella, la letra, cómo está producida, todo, y más amo los acordes de la guitarra. Siento que esta canción será una de las que siempre me van a gustar, me atrevería a decir incluso, que por el resto de mi vida. Por eso la considero mi canción favorita. 


2.- Canción que más odio: When I was your man - Bruno Mars.


No sabía si poner esta canción en esta categoría, o en la siguiente, pero luego lo pensé bien, y de verdad que no me da tristeza, sino que me causa un rechazo horrible. Y sí, una persona me la dedicó, y marcó tanto una etapa, que escuchar la canción hace que me de un dolorcito de estómago y también recordar un montón de cosas, que lo único que me hace querer es apagar la maldita canción. Realmente espero que un día se me pase esa sensación. 




3.- Canción que me pone triste: Thinking of you - Katy Perry


Esta canción me toca la vena depresiva. Es que... ¿Y a quién no? La letra llega directamente cuando alguien ha sentido algo demasiado fuerte hacia otra persona, y tiene que seguir adelante, porque esta última ya no está. La canción desde el comienzo mata cuando dice "Comparisons are easily turned, once you've had a taste of perfection". Además el tono que Katy usa al cantarla, hace sentir el dolor que sintió cuando la escribió.



4.- Canción que me recuerde a alguien: You Oughta Know - Alanis Morissette.



Esta canción me recuerda un montón a mi hermana, y es que el año pasado, el cual me tomé como año sabático, me la pasé en su casa cantando karaoke, y esta canción era la que más cantaba ella. Además, de paso se me pegó también a mí.


5.- Canción que me ponga feliz: Feel It All - Tokio Hotel.



Esta es otra de las canciones que tengo que escuchar cuando voy camino a la universidad. Realmente me da ánimos al comenzar el día, y tal como GGAG, la encuentro perfecta. Estuve escuchándola por más de dos meses a cada hora del día, y hasta hoy, me causa una sensación de liberación, de querer bailar, de querer moverme. Es genial, y me pone muy feliz en los momentos que no me encuentro del todo bien. 


6.- Canción que me recuerde un momento específico: Unfaithful - Rihanna,


Esta canción me recuerda específicamente el penúltimo baile de Educación Física del colegio, más que un solo recuerdo, me trae a la mente todo lo que viví en mis últimos dos años de estar allí. Por eso cada vez que la escucho me entra la sensación de nostalgia. 


7.- Canción cuya letra me sé perfectamente: Say Ok - Vanessa Hudgens. 


Esta canción me la sé de memoria desde que tengo once años, y a pesar de que han pasado casi nueve años de eso, cada vez que la escucho, la canto completa y a la perfección, además que esta fue una de las primeras canciones que me hizo descubrir que amo cantar, y que no lo hago tan mal. 



8.- Canción que me haga bailar: Bailando - Enrique Iglesias.


Creo que no tengo mucho que decir sobre esta canción, lo único que sé, es que apenas la escucho, me dan ganas de salir a bailar, normalmente cuando salgo con mis amigas, esta es la canción que con más ánimo bailo. 


9.- Canción que me ayuda a dormir: Complete - Girls' Generation.


Recuerdo haber tenido una lista de reproducción llena de canciones para poder quedarme dormida, sin embargo sólo recuerda esta canción de todas las que estaban ahí. De todas formas esta canción siempre me ha inspirado tranquilidad, así que por eso la escogí.


10.- Canción que me gusta en secreto: El taxi - Pitbull. 


No tengo nada que decir sobre esto, HAHAHAHAHA.


11.- Canción con la que me sienta identificada: Me quiero enamorar - Jesse & Joy.


En este preciso momento, es la canción que más me identifica. Últimamente siento muchas ganas de empezar a sentir algo por alguien, es más, hace mucho que no siento algo por otra persona, no sé si es porque ya perdí la confianza en las personas, o porque quedé demasiado lastimada la última vez, y no deseo volver a pasar por lo mismo. 


12.- Canción que solía cantar y que ahora odio: Galaxy Supernova - Girls' Generation. 


Al principio amaba esta canción, y la escuchaba todo el día, pero de tanto escucharla, me aburrí muy fácilmente de ella. Ahora cada vez que me aparece en mi aleatorio, cuando escucho música, la cambio, es más, ni siquiera sé porqué la sigo teniendo en el celular. 


13.- Canción de mi disco favorito: Stormy Weather - Tokio Hotel.


Uf, la respuesta a cuál es mi disco preferido, es más que obvia: Kings Of Suburbia. Cada una de las canciones del álbum me enamoró, y juro que necesito escucharlas todos los días, son malditamente adictivas, como una droga. Es más, antes de escucharlo nunca gasté dinero en comprar un CD en físico, pero TUVE que comprarlo, realmente me encanta, y creo que nunca me cansaré de él. La canción que elegí es Stormy Weather, porque es una de mis favoritas, también. 


14.- Canción que pueda tocar con algún instrumento: Noche de paz {?}.

Pues no sé, no he tocado ningún instrumento en mi vida que no sea la flauta dulce, y esta es la única que recuerdo. 

15.- Canción que me gustaría cantar en público: Lost Star - Adam Levine. 


Extrañamente, siempre he tenido ganas de cantar esta canción en público, y es que las veces que la he cantado me siento muy segura, así que creo que sería una buena elección a la próxima vez que tenga que elegir algo que cantar. 


16.- Canción que me gusta para conducir: Teenage Dream - Katy Perry.


Si bien aún no sé conducir, esta es una canción que me gustaría escuchar mientras voy manejando, y es que hasta me imagino cantando con la música a todo volumen y haciendo muecas. 


17.- Canción de mi infancia: Baby One More Time - Britney Spears. 


Britney fue graaaaaaaaan parte de mi infancia con Christina Aguilera, seguramente si no hubiese sido porque mi hermana las amaba y tenía sus discos, yo ni siquiera las hubiese conocido. Canté gran parte de mi infancia "Baby One More Time", es más, hasta mi familia me incitaba a que la cantara y bailara en frente de todos. Dios mío, menos mal que no tengo recuerdos de eso y sólo tengo comentarios de mi familia.


18.- Canción que nadie espera que me guste: El Perdón - Nicky Jam y Enrique Iglesias. 


Creo que nadie se imagina que me gusta mucho esta canción, y que la escucho casi todos los días, pero bueno, apariencias vemos, reproductores no sabemos{?}. 


19.- Canción que quiero que suene en mi funeral: See You Again - Wiz Khalifa. 


Siempre he dicho que cuando sea mi funeral, quiero que suene una canción bien dramática para que todos lloren, pero este año, cuando escuché See You Again, pensé que me gustaría tenerla cuando llegue ese día (que por cierto, espero que sea en muchísimos años más). No es triste, es movida con un toque de nostalgia, da como la sensación de recordar a alguien, pero con alegría, y eso es lo que me gustaría que sintieran las personas que estén ese día en ese lugar. 


20.- Canción que quiero que suene en mi boda: Thinking Out Loud - Ed Sheeran.



Voy a empezar diciendo que en mis planes de mi vida, no tengo un matrimonio presupuestado, por lo que esto sería un caso muy muuuuuy hipotético. Pero en el caso de que me fuese a casar, supongo que lo haría con alguien que realmente amara mucho, y con quien quisiese pasar el resto de mi existencia. Esta es la canción de amor más bella que he escuchado, y sinceramente, si amara a alguien como para casarme, le dedicaría esta canción, y la bailaría en mi boda con esa persona, sólo para demostrarle con eso cuánto le amo. 






























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viernes, 4 de diciembre de 2015

Noviembre


Si pudiese definir cómo fue este mes, diría que uno muy extraño. En realidad, últimamente me siento más desorientada que en cualquier otro momento. No sé por dónde voy, ni a dónde voy, ni a dónde quiero llegar. Si el año pasado me encontraba perdida en un laberinto, hoy me encuentro perdida en un bosque sin siquiera un camino.

Mi tiempo se ha vuelto nada con la universidad y los millones de trabajo, así que casi mi único panorama los fines de semana ha sido dormir... dormir mucho, y hacer los millones de trabajos, que de todas formas termino haciendo a las tres de la mañana el día anterior  la entrega. Este último mes en la universidad me he empezado a sentir más incómoda, intento pensar que es porque estamos casi a fin de año, y mis ánimos de ir a encerrarme a un lugar con gente que no es de mi agrado, son cero. Si rescato algo positivo de la universidad, este último mes, es que he podido desarrollar mejor mi capacidad de concentración, que harta falta me hacía, sumado a que empiezo a sentir que mi responsabilidad en las clases empiezan a dar frutos en la confianza de los profesores.

En cuanto a mis relaciones, todo ha estado en desequilibrio. Hay momentos en que pienso que hay ciertas decisiones no debí tomarlas, que quizás esas personas no tenían la culpa, pero hay otros en los que reflexiono que en esas instancias donde sólo quería sacarlas de mi vida, era realmente infeliz, y que ahora, si bien no soy completamente feliz, me siento en paz. Me ha pasado también, que he notado, que no tengo deseos de conocer a más personas, no por miedo, sino por simple pereza. Desde siempre me he considerado alguien que le es fácil hacer amistades, pero muy pocas de esas amistades me conocen de verdad y puedo aceptarlas como tales. Supongo que llegué a un punto en que no tengo deseos que otras personas puedan verme, no por miedo a dañarme, sino porque ya me cansé. Por otro lado, lo único que ha andado bien en mis relaciones personales, ha sido mi familia. Extrañamente me siento más cerca de ella que de las demás personas, y quizás otras personas piensen que es tonto lo que digo, pero de verdad me cuesta un montón sentirme cómoda con mi familia, así como me siento ahora, que me siento con más facilidad de relacionarme con ella.

Desde octubre que estuve con la motivación de querer ponerme metas, y noviembre fue el mes en que empecé a cumplir una que es muy, muy, muy importante para mí. Y me siento completamente realizada con estar cumpliéndola lo que más puedo cada día, y que las personas empiecen a ver resultados. Definitivamente la meta que estoy cumpliendo la pondré en mi lista de cosas por hacer el 2016.

Bien, creo que eso es todo lo que tengo que contar por noviembre... siento que hay un montón de cosas más que quería escribir, pero el hecho de que sean las cuatro y media de la madruga hace que mis pensamientos empiecen a desaparecer. Ahora que me dedico a pensar en lo que puse, saqué más cosas buenas de todas las que me quejé... y creo que eso está bien. En fin, buenas noches.
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