Si pudiese definir cómo fue este mes, diría que uno muy extraño. En realidad, últimamente me siento más desorientada que en cualquier otro momento. No sé por dónde voy, ni a dónde voy, ni a dónde quiero llegar. Si el año pasado me encontraba perdida en un laberinto, hoy me encuentro perdida en un bosque sin siquiera un camino.
Mi tiempo se ha vuelto nada con la universidad y los millones de trabajo, así que casi mi único panorama los fines de semana ha sido dormir... dormir mucho, y hacer los millones de trabajos, que de todas formas termino haciendo a las tres de la mañana el día anterior la entrega. Este último mes en la universidad me he empezado a sentir más incómoda, intento pensar que es porque estamos casi a fin de año, y mis ánimos de ir a encerrarme a un lugar con gente que no es de mi agrado, son cero. Si rescato algo positivo de la universidad, este último mes, es que he podido desarrollar mejor mi capacidad de concentración, que harta falta me hacía, sumado a que empiezo a sentir que mi responsabilidad en las clases empiezan a dar frutos en la confianza de los profesores.
En cuanto a mis relaciones, todo ha estado en desequilibrio. Hay momentos en que pienso que hay ciertas decisiones no debí tomarlas, que quizás esas personas no tenían la culpa, pero hay otros en los que reflexiono que en esas instancias donde sólo quería sacarlas de mi vida, era realmente infeliz, y que ahora, si bien no soy completamente feliz, me siento en paz. Me ha pasado también, que he notado, que no tengo deseos de conocer a más personas, no por miedo, sino por simple pereza. Desde siempre me he considerado alguien que le es fácil hacer amistades, pero muy pocas de esas amistades me conocen de verdad y puedo aceptarlas como tales. Supongo que llegué a un punto en que no tengo deseos que otras personas puedan verme, no por miedo a dañarme, sino porque ya me cansé. Por otro lado, lo único que ha andado bien en mis relaciones personales, ha sido mi familia. Extrañamente me siento más cerca de ella que de las demás personas, y quizás otras personas piensen que es tonto lo que digo, pero de verdad me cuesta un montón sentirme cómoda con mi familia, así como me siento ahora, que me siento con más facilidad de relacionarme con ella.
Desde octubre que estuve con la motivación de querer ponerme metas, y noviembre fue el mes en que empecé a cumplir una que es muy, muy, muy importante para mí. Y me siento completamente realizada con estar cumpliéndola lo que más puedo cada día, y que las personas empiecen a ver resultados. Definitivamente la meta que estoy cumpliendo la pondré en mi lista de cosas por hacer el 2016.
Bien, creo que eso es todo lo que tengo que contar por noviembre... siento que hay un montón de cosas más que quería escribir, pero el hecho de que sean las cuatro y media de la madruga hace que mis pensamientos empiecen a desaparecer. Ahora que me dedico a pensar en lo que puse, saqué más cosas buenas de todas las que me quejé... y creo que eso está bien. En fin, buenas noches.

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